Tras las inundaciones en Los Ralos, varias familias quedaron despojadas de sus pertenencias

 

La localidad de Los Ralos atravesó una situación de emergencia durante el fin de semana a raíz de las intensas lluvias registradas entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, que provocaron graves inundaciones en distintos sectores, especialmente en la zona conocida como Lolita Norte.

El director de Defensa Civil local, Rayhan Ahmed, confirmó que al menos seis familias resultaron gravemente afectadas, perdiendo prácticamente todas sus pertenencias debido al anegamiento. El operativo de asistencia se extendió durante toda la jornada y contó con la participación de la comuna, el hospital local, asociaciones civiles, Defensa Civil Provincial, brigadistas, Bomberos de la Policía y la Policía Lacustre, que aportó unidades anfibias para asistir a vecinos que habían quedado aislados.

Según explicó Ahmed, el avance del agua se vio agravado por intervenciones en fincas privadas, como zanjas realizadas por una empresa, que alteraron el normal escurrimiento. Esto obligó a realizar trabajos de urgencia para reconectar los cursos fluviales y facilitar el descenso del caudal.

Durante el momento más crítico, algunos sectores registraron más de tres metros de agua, lo que imposibilitó el acceso terrestre y obligó al uso de vehículos especiales. Personal del hospital local realizó controles médicos, en especial a personas con enfermedades crónicas como insulinodependientes, sin que se reportaran casos graves.

Pese a la magnitud del episodio, no hubo evacuaciones permanentes, ya que muchas familias optaron por permanecer en sus viviendas ante el temor de robos o de perder lo poco que les quedaba. De manera preventiva, la Escuela N.º 111 de Lolita Sur funcionó durante la mañana como centro de asistencia y alimentación.

Con el correr de las horas, el nivel del agua comenzó a bajar y, cerca de las 20 del domingo, las 15 familias que permanecían aisladas en Lolita Norte y Sur pudieron regresar a sus hogares. Posteriormente se iniciaron tareas de limpieza de barro y residuos, con la colaboración de personal comunal y vecinos.

Desde la Policía informaron que al cierre del operativo no quedaban personas evacuadas ni aisladas, dando por normalizada la situación de manera momentánea. Sin embargo, las autoridades mantienen el estado de alerta debido al aviso amarillo del Servicio Meteorológico Nacional y continúan monitoreando la zona ante la posibilidad de nuevas lluvias.

En paralelo, el área social de la comuna continúa brindando asistencia a los damnificados, con entrega de colchones, camas y alimentos, además de recibir donaciones de vecinos y organizaciones de toda la provincia.

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