El caso de Tania Suárez, una mujer de 35 años, mantiene en vilo a Córdoba. Tras permanecer más de 40 horas desaparecida, fue hallada con vida en la localidad de La Cumbre, a unos 80 kilómetros de su hogar, golpeada, maniatada con cinta de embalar y en estado de shock. Para sobrevivir, según relató en medio de su confusión, fingió estar muerta, una maniobra que podría haberle salvado la vida.
La investigación intenta reconstruir un extenso vacío temporal que va desde las 22.47 del domingo, momento en el que salió el último mensaje desde su teléfono celular, hasta las 16 del martes, cuando un vecino advirtió la presencia de un “bulto” que se movía cerca del río, próximo al cuartel de Bomberos de La Cumbre. Al acercarse, descubrió a la mujer atada, con cinta en la boca y visiblemente golpeada.
Tania permanece internada, con un delicado cuadro físico y emocional, y aún no pudo declarar formalmente. Las fiscales Andrea Martin (Córdoba) y Paula Kelm (Cosquín) trabajan sobre imágenes de cámaras de seguridad y toma de testimonios para reconstruir el recorrido desde la ciudad de Córdoba hasta el lugar donde fue abandonada. La causa se encuentra bajo secreto de sumario.
El encuentro y las sospechas
De acuerdo con los primeros datos, el domingo por la tarde Tania se reunió en el Parque Sarmiento con un hombre con el que había intercambiado mensajes durante algunas semanas a través de Facebook Parejas. La cita fue de día y en un espacio público, como medida de precaución.
Desde el lugar, mantuvo contacto permanente con su hija mayor y con su hermana. En los mensajes expresó desconfianza: advirtió que el hombre no coincidía con las fotos del perfil y que su actitud se volvía cada vez más insistente. Incluso mencionó la llegada de un segundo hombre y relató que le dieron una bebida con sabor extraño, lo que alimenta la hipótesis familiar de que pudo haber sido drogada.
El último mensaje enviado desde su celular, a las 22.47, indicaba que estaban comiendo un choripán. Sin embargo, sus allegados dudan de que ese texto haya sido escrito por ella.
El hallazgo
Tania fue encontrada atada de pies y manos, con cinta en la boca y con bolsas a su alrededor. Cerca de ella estaba su cartera. Su teléfono celular fue descartado por los agresores: el chip apareció en La Falda y el aparato, roto, en otro sector.
Al primer bombero que la asistió, la mujer mencionó de manera confusa un auto gris, dos hombres y una golpiza. También dijo que se hizo la muerta para que dejaran de pegarle.
Investigación en curso
La abogada de la familia, Daniela Morales Leanza, sostuvo que se trata de un intento de femicidio. “Es un milagro que esté con vida. La intención era matarla y no lo lograron por circunstancias ajenas a la voluntad de los agresores”, afirmó.
Tania trabajaba en el Registro Civil del barrio Argüello y contaba con un botón antipánico por conflictos pasados con una expareja, aunque su familia aseguró que no había problemas recientes con ese hombre.
Sus familiares exigen que la investigación continúe hasta identificar a los responsables. “Una cosa es saber que apareció viva y otra muy distinta es saber qué pasó. Ella está viva y puede hablar, pero quienes la atacaron siguen libres”, expresó su prima, Brenda Manzanelli.
Mientras tanto, la Justicia intenta esclarecer qué ocurrió durante esas 40 horas en blanco, un tramo clave para determinar responsabilidades en un caso que, según la querella, pudo haber terminado en un femicidio.
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El Provincial Tucumán San Miguel de Tucumán