Doble crimen en el este tucumano: un final anunciado que volvió a exponer las fallas en las medidas de protección

El doble homicidio ocurrido este viernes en el este de Tucumán volvió a poner en el centro del debate la eficacia de las medidas de protección en casos de violencia de género. En el lapso de menos de una hora, José Osvaldo Rojas, de 50 años, asesinó a su ex pareja Juana del Carmen Bustos, de 39, y luego mató a Roque Francisco Lucero, de 41, antes de entregarse a la Policía. La causa quedó a cargo del fiscal Pedro Gallo.

El primer ataque se registró alrededor de las 13.10 en la calle principal de Delfín Gallo. De acuerdo con la reconstrucción inicial de los investigadores, Rojas interceptó a Bustos mientras la mujer circulaba por la zona, la llamó por su nombre y, tras extraer un arma de fuego, le disparó en reiteradas oportunidades. La víctima, madre de cuatro hijos, fue trasladada de urgencia a un centro asistencial cercano, donde falleció a causa de cinco impactos de bala.

Tras cometer el femicidio, el agresor escapó a bordo de un Fiat Palio con destino a Banda del Río Salí. Apenas diez minutos después, cerca de las 13.20, irrumpió en una vivienda del barrio Aeropuerto y asesinó a Lucero de dos disparos. Vecinos del lugar relataron haber escuchado las detonaciones y observaron al sospechoso huir a gran velocidad. “Después supimos que ya había matado a una mujer en otro lado”, contó una testigo.

Con el autor del ataque ya identificado, la Policía desplegó un operativo cerrojo, en coordinación con vigías municipales, para evitar nuevos episodios de violencia. La persecución se mantuvo a distancia con el objetivo de lograr su detención sin poner en riesgo a terceros. Finalmente, Rojas se presentó por sus propios medios en la comisaría de Lastenia, donde quedó detenido. Fuentes judiciales indicaron que el acusado habría aportado datos sobre el lugar donde descartó el arma utilizada en ambos crímenes.

La investigación quedó en manos de la División Homicidios, bajo la coordinación de los comisarios Susana Monteros, Diego Bernachi y Miguel Carabajal, junto a peritos del Ministerio Público Fiscal. En el barrio, allegados a las víctimas señalaron que el ataque podría haberse desencadenado luego de que Rojas viera a su ex pareja en compañía de Lucero.

El trasfondo del caso agrava aún más la tragedia. El 15 de noviembre pasado, Rojas había sido aprehendido luego de presentarse en el domicilio de Bustos. La intervención fue informada a la Unidad Fiscal de Violencia de Género e Integridad Sexual III, que dispuso una prohibición de acercamiento de 200 metros, asistencia psicológica para ambas partes y recomendó a la mujer sostener la acción penal. Hasta el cierre de esta edición, no se había confirmado si esas medidas llegaron a implementarse de manera efectiva.

“Ella tenía mucho miedo. Desde que decidió terminar la relación, él cambió por completo”, relató una amiga de la víctima. El femicidio de Juana del Carmen Bustos se convirtió en el undécimo registrado en Tucumán en lo que va del año, y volvió a dejar al descubierto las falencias de un sistema que, pese a las alertas previas, no logró evitar una tragedia que muchos describen como anunciada.

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