Obras sociales: la CGT advierte que el sistema podría entrar en quiebra

La CGT alertó que el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei podría provocar una crisis terminal en el sistema de obras sociales sindicales, con una pérdida estimada de USD 700 millones anuales y un serio riesgo de quiebras generalizadas.

Según la central obrera, el impacto negativo se explica principalmente por la rebaja de las contribuciones patronales que financian a las prestadoras gremiales, uno de los puntos más cuestionados de la iniciativa oficial que se encuentra en debate parlamentario.

Mientras el Senado se prepara para retomar la discusión en las próximas semanas, la conducción sindical intensificó las negociaciones informales con funcionarios del Ejecutivo con el objetivo de modificar artículos que considera “inaceptables”.

La principal preocupación de la CGT está puesta en el desfinanciamiento del sistema de salud de los trabajadores. De acuerdo con un informe especial elaborado por la Secretaría de Acción Social de la CGT, la reducción permanente del aporte patronal del 6% al 5% implicaría un recorte equivalente al 0,1% del PBI.

El documento, elaborado por el área que conduce José Luis Lingeri, advierte que la medida profundizaría la crisis financiera de las obras sociales, con menor cobertura, menos prestaciones y un deterioro progresivo de la calidad del servicio.

“El desfinanciamiento de las obras sociales sindicales no es un efecto colateral, sino un objetivo político”, sostiene el informe, que remarca que, de no introducirse cambios en el proyecto, el sistema “irá a la quiebra”.

Además, la CGT cuestionó otros aspectos de la reforma laboral, como la eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos, que afectaría aportes y contribuciones fundamentales para sostener el esquema solidario de financiamiento.

A esto se suma la voluntarización de los aportes y la eliminación de la retención automática por parte del empleador, medidas que —según la central— fragmentan la recaudación y debilitan tanto el sistema de salud como la capacidad de negociación sindical.

En paralelo, la CGT lanzó una campaña en redes sociales con un mensaje directo: “No está en juego la caja de los sindicatos; está en riesgo tu acceso a la salud”, en defensa de un sistema que actualmente brinda cobertura a unos 6,5 millones de trabajadores y sus familias.

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