El Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirmó que obtuvo un préstamo Repo por USD 3.000 millones con un grupo de seis bancos internacionales de primera línea, a un plazo de un año y con una tasa del 7,4% anual, con el objetivo de afrontar los vencimientos de deuda que el Gobierno deberá pagar esta semana.
El crédito se cerró en la antesala del pago de USD 4.200 millones que la Argentina deberá realizar el próximo viernes 9 de enero a tenedores de títulos públicos. Según detalló la autoridad monetaria, la operación se concretó por el monto total licitado, a 372 días, con una tasa equivalente a la SOFR en dólares más un spread promedio de 400 puntos básicos.
Desde el BCRA informaron que no se darán a conocer los nombres de las entidades financieras participantes, aunque remarcaron el “fuerte interés” demostrado por los bancos internacionales, ya que las ofertas recibidas alcanzaron los USD 4.400 millones, superando en casi un 50% el monto originalmente licitado.
A pesar de la elevada demanda, el Central decidió no ampliar el monto adjudicado, considerando las proyecciones de fortalecimiento de las reservas internacionales. El ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado semanas atrás que existía un interés potencial de hasta USD 7.000 millones para este tipo de financiamiento.
Desde la entidad destacaron que esta operación “afianza el proceso de normalización del acceso a los mercados de crédito”, en un contexto de caída del riesgo país y ordenamiento macroeconómico. Además, remarcaron que el Repo refuerza la posición de reservas internacionales y la solidez del balance del Banco Central.
El alivio para las reservas llega en un momento clave. De no haberse concretado el préstamo, el impacto sobre los activos del BCRA habría sido significativamente mayor, pese a las distintas estrategias desplegadas por el Gobierno para captar dólares en las últimas semanas.
El préstamo Repo implica que, como garantía, la Argentina entregó bonos con el compromiso de recomprarlos a un precio previamente acordado. En esta operación se utilizaron Bonares 2035 y 2038, títulos bajo ley argentina. Para facilitar la operación, el Tesoro había realizado a fines de diciembre un canje de bonos con el Banco Central, entregando esos títulos en dólares a cambio de instrumentos en pesos ajustados por inflación.
Según datos oficiales, del total de USD 4.216 millones que vencen el 9 de enero, USD 2.567 millones corresponden a bonos Globales y USD 1.649 millones a Bonares. Se estima que unos USD 500 millones están en manos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, por lo que no impactarán en las reservas del Banco Central.
El ingreso de estos fondos se suma a otras fuentes recientes de divisas, como las compras del Tesoro en el mercado, los USD 910 millones obtenidos por la ampliación de la emisión del Bonar 2029 y los USD 700 millones ingresados por la privatización de las centrales hidroeléctricas del Comahue.
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El Provincial Tucumán San Miguel de Tucumán