El Gobierno de Javier Milei oficializó este viernes una nueva reestructuración de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), lo que volvió a desatar una fuerte polémica política y el rechazo de sectores de la oposición.
Se trata de la segunda modificación en el área de inteligencia desde el inicio de la gestión libertaria que se implementa por decreto y no a través de un proyecto de ley. Desde el Ejecutivo justificaron la decisión al sostener que el debate en el Congreso demoraría el cumplimiento de los objetivos planteados por la reforma.
Los cambios que trascendieron generaron especial preocupación en la oposición, ya que el DNU habilitaría a agentes de inteligencia a aprehender personas, con la obligación de dar aviso inmediato a las fuerzas policiales y de seguridad competentes. Además, permitiría que la SIDE disponga de personal militar y de fuerzas de seguridad para cumplir tareas de inteligencia.
Ante las críticas, la SIDE salió a defender la medida a través de un comunicado difundido en redes sociales. Allí argumentó que, frente a los “desafíos globales contemporáneos” y al “nuevo rol central que ocupa la Argentina en el escenario mundial bajo el liderazgo de Javier Milei”, resulta imprescindible contar con servicios de inteligencia modernizados y eficaces.
El DNU deberá ser tratado por ambas cámaras del Congreso y solo quedará sin efecto si es rechazado tanto por Diputados como por el Senado. Por el momento, la postura de los aliados del oficialismo es incierta, al igual que la fecha en la que el tema llegará al recinto.
La reestructuración vuelve a colocar a la SIDE en el centro del debate político y abre un nuevo frente de tensión entre el Gobierno y la oposición.
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El Provincial Tucumán San Miguel de Tucumán